Qué es la neurofilosofía

La Neurofilosofía desarrolla las consecuencias filosóficas del conocimiento neurocientífico contemporáneo.

El punto de partida principal lo constituye una filosofía eliminativista de los predicados mentales. "Creer", "desear", "comprender", "decidir", y los demás verbos intencionales se consideran sospechosos de poseer una referencia concreta identificable por medios empíricos. El supuesto fundamental de la Neurofilosofía es muy simple: toda la actividad psicológica de las personas depende del funcionamiento de su cerebro. Así como nadie duda de que la actividad motora de una persona depende del estado de su sistema nervioso, tampoco dudamos de que el resto del comportamiento humano dependa de lo mismo. Creer que los gatos tienen cuatro patas, desear comer un helado, o comprender la ecuación de la recta son estados y procesos que ocurren en los cerebros de la gente. Ahora bien, aquello que llamamos "creer" no se da de la misma manera en diferentes personas. Dos personas que creen que los gatos tienen cuatro patas sólo creen aproximadamente lo mismo. Y hay una diferencia enorme entre el hecho de que los gatos tengan cuatro patas y la creencia verdadera de estas personas en que los gatos tienen cuatro patas. En realidad, cuando decimos de alguien que cree que los gatos tienen cuatro patas, estamos caracterizando muy superficialmente su estado cerebral.

Por esta y otras razones pensamos que los predicados mentales tienen una referencia difusa y equívoca. En este punto tenemos dos opciones: o bien a) formulamos una definición de "creencia" (o de cualquier otro predicado mental) en términos de funcionamiento neural (tesis de reemplazo), o bien b) prescindimos totalmente de la noción de "creencia" y nos quedamos solamente con las descripciones neurales (tesis eliminativista). Optar entre a) o b) es una cuestión empírica. La investigación conjunta, inter y transdisciplinaria, será la que, en el futuro, deba responder.

Estos supuestos afectan a todas las disciplinas filosóficas.

En primer término, la Antropología filosófica se enfrenta a una concepción biológica del ser humano. El hombre es una especie entre especies y, por ende, el ser del hombre se encuentra profundamente historizado.

Las Teorías del conocimiento y de la ciencia deberán atender a los mecanismos biológicos de formación y almacenamiento del saber, estableciendo una distinción interna entre saberes legítimos e ilegítimos.

Análogamente, la Ética se enriquecerá con el descubrimiento de las causas físicas de la acción humana.

En Lógica aparecerá la legalidad del pensar plasmada en circuitos neurales evolutivamente estabilizados.

La Neurofilosofía es un proyecto que tiende a la unificación del esfuerzo filosófico y científico con el objeto de mejorar la comprensión de la naturaleza humana. Hallaremos más rápido una solución a los problemas humanos optando por estrategias cooperativas de investigación, y dejando de lado el enfrentamiento entre culturas cientificistas que desprecian el saber filosófico y culturas presuntamente humanistas que desprecian el saber científico. Buscando honestamente la verdad, los científicos son filósofos y los filósofos son científicos. Si la meta no es la verdad ni el bienestar humano, no son ni lo uno ni lo otro.